Publicado en el Ciclo P+D
Era el año 1955 y el Ipswich Town inglés no había jugado nunca en Primera, ni había tenido participaciones destacadas desde su profesionalización en 1936. Por el contrario, casi siempre había disputado el torneo de Tercera División, salvo por una única temporada en Segunda en la cual había bajado con la misma velocidad con la que había subido.
Sin embargo todo cambió cuando Alf Ramsey llegó como manager para la temporada 1955/56. En el campeonato siguiente el club logró el ascenso a Segunda y, luego de mantenerse cuatro años obtuvo también el inédito ascenso a Primera, por delante de dos ex-campeones de la máxima categoría, como Sheffield United y Liverpool.
Ya en la Primera División de la Football League, logró el título en 1961/62 por sobre el Burnley cuando nadie daba un centavo por él, aprovechándose de las malas campañas de los habituales contendientes de los últimos años como lo fueron el Wolverhampton y el Manchester United. Así, se sumaron a la selecta lista de clubes a lo largo del mundo que lograron ser campeones exactamente luego de obtener el ascenso.
No obstante, al comienzo de la temporada los medios auguraban un desenlace completamente distinto, y daban al Ipswich como candidato al descenso. Sin embargo, las tácticas innovadoras de Ramsey, más algunos jugadores de gran valor, se impusieron sobre los favoritos Tottenham Hotspur y Burnley, y sobre otros grandes nombres como Everton y Arsenal.
A pesar de un mal arranque, una gran racha cimentada en una disciplina envidiable lo llevó a adueñarse del primer lugar, y ni siquiera una contundente derrota frente al Manchester United, a falta de cinco fechas en el Old Trafford por 5 a 0, pudo arrebatarle el lugar de privilegio. El 28 de abril de 1962 el Ipswich derrotó por 2 a 0 nada menos que al Aston Villa, otro grande de la liga inglesa, y se coronó campeón en la que fue y es la primera y única vez que un equipo que nunca había jugado en primera, obtenía el campeonato.
De 42 partidos ganó 24, empató 8 y perdió 10, para hacerse con un título que trajo consigo enormes repercusiones. Matt Busby, manager histórico del United, describió ese torneo como uno de los más interesantes y sorprendentes de la historia, por el juego que desplegó el campeón y por la deportividad de sus jugadores. Los titulares se hicieron eco del milagro: de un equipo más de Tercera División a campeón de Primera en cinco años.
Después de ese título, Ramsey pasaría en 1963 a la selección inglesa, con la que ganaría el Mundial en 1966 y llegaría a semifinales de la Copa de Europa en 1968. En el camino dejaría varias perlas, unas gratas como su frase “Never change a winning team” (precursora del famoso mandamiento de que equipo que gana no se toca), y otras no tanto, como el mote de “Animals” para los jugadores argentinos luego del Mundial. El Ipswich por su parte, no corrió con la misma suerte, y descendió casi al momento de su partida, y aunque volvería años más tarde, no conseguiría nunca más la liga.


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