La previa del Mundial Qatar 2022 invita a repasar las diferentes historias que hacen a la Copa del Mundo. Te invitamos a repasar quién fue Ernesto Vidal.
Publicado en Cielosports.com
Pocos hitos en la historia del Mundial de fútbol resultan tan sorprendentes como el Maracanazo, aquella hazaña que pergeñó Uruguay en 1950 ante un estadio estallado de gente que se preparaba para festejar el primer título de Brasil. En aquella copa uno de los campeones del mundo con la Celeste cuenta con una historia singular.
Se trata de Ernesto Servolo Pedro Vidal, descendiente de españoles exiliados que nació en una localidad italiana que hoy pertenece a Croacia, y tiempo después, la vida y el fútbol lo unirían para siempre con Argentina y Uruguay. El “Patrullero”, como lo conocieron en el mundo de la pelota, disputó 3 partidos y marcó un gol en el segundo título mundial charrúa.
El protagonista de esta historia nació el 15 de noviembre de 1921 en Buje, una ciudad que por entonces estaba bajo soberanía italiana y se conocía como Buie d’Istria. Ubicada en la península de Istria, cambió de manos en innumerable cantidad de ocasiones a lo largo de la historia: perteneció a Venecia, Austria, Francia, Italia, el estado de Trieste y Yugoslavia antes de pasar a manos croatas.
Cuando todavía era pequeño su familia decidió “hacer la América” y se trasladó a Argentina, radicándose en la localidad cordobesa de San Francisco. Allí Ernesto Vidal comenzó a jugar a la pelota a la edad de once años con la camiseta de Sportivo Belgrano, equipo en el cual debutaría como extremo a los 15 años en la liga local y daría los primeros pasos de su carrera.
De Córdoba a Rosario, y de Rosario a Uruguay
En 1941 dejó Sportivo Belgrano para recalar en Rosario Central, club en el cual debutó de manera profesional en 1941, año en el que perderían la categoría. No obstante en 1942 sería protagonista de una gran campaña que devolvería al equipo a Primera. Con el Canalla permanecería hasta comienzos de 1944, disputando 53 partidos con 17 goles.
El siguiente paso de su carrera estuvo en Montevideo y se dio en Peñarol, en donde conformó uno de los equipos más recordados de la historia del país, la “Escuadrilla de la Muerte”, junto a Alcides Ghiggia, Óscar Míguez, Juan Alberto Schiaffino y al argentino naturalizado Juan Eduardo Hohberg. Su gran desempeño le valió ser citado a la Selección de Uruguay.
Lo curioso del caso es que, a dos semanas del Mundial, Ernesto Vidal todavía no contaba con la nacionalidad uruguaya. Si bien, por más increíble que parezca, FIFA no exigía por entonces que quienes representaban a algún país fueran efectivamente ciudadanos del mismo, la AUF decidió cubrirse y gestionó sus papeles a último momento. En la competencia jugó 3 de los 4 PJ de su equipo (anotando un gol ante Bolivia), aunque quedó afuera de la Final por lesión.
Su experiencia en Italia y el regreso a Argentina
Después de 66 goles y 15 títulos en Peñarol, en 1953 fichó por la Fiorentina de Italia, pasando luego en 1955 al Pro Patria. Las lesiones le jugarían una mala pasada en su paso por la Serie A, ya que apenas pudo disputar poco más de treinta partidos en tres temporadas. Luego de un puñado de partidos en Nacional de Uruguay, a los 35 años decidió colgar los botines.
Una vez tomada la decisión de dejar la práctica profesional del fútbol regresó a Argentina en 1956 para radicarse en Rosario, aunque dos años más tarde volvió a cambiar de rumbo y eligió volver a San Francisco. A pesar de haber dejado de jugar, siguió ligado a la pelota y tuvo cuatro etapas como DT de Sportivo Belgrano, el club en el que había dado sus primeros pasos.
Ya alejado un poco del día a día de la Liga Cordobesa, y abocado a gestionar el bar “Santa Rosa” del cual fue propietario, falleció el 13 de junio de 1974 a la edad de 52 años. Se encuentra sepultado en el cementerio local y una calle en el Barrio General Savio lleva su nombre.




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