El 16 de octubre de 1968 Estudiantes consiguió el máximo logro de su historia, al coronarse como campeón del mundo. La génesis de ese hito sin precedentes, sin embargo, se inició algunos años antes e involucró un proceso que contó con algunos protagonistas y momentos cruciales.
Publicado en Cielosports.com
Hablar de la gesta del Pincha en Manchester es imposible sin tomar en consideración lo que fue el boom Albirrojo en la Copa Libertadores, con el Metropolitano de 1967 como la primera gran conquista. Las semillas iniciales, sin embargo, estuvieron más atrás en el tiempo.
La epopeya que materializaron los Héroes de Old Trafford en Manchester aquel 16 de octubre de 1968 fue algo verdaderamente increíble, pero nada de todo eso hubiera sido posible sin la gran revolución que atravesó al club durante los tres años previos.
Osvaldo Zubeldía arribó a Estudiantes a comienzos de 1965, con el objetivo de desarrollar un cambio profundo en un equipo que se había acostumbrado a pelear más abajo que arriba desde su regreso a Primera en 1955, y venía de ser 14° sobre un torneo de 16 equipos en 1964.
Rápidamente el Zorro le cambió a cara al primer equipo, con algunos refuerzos de bajo cartel pero buen rendimiento y, particularmente, con el gran aporte de una camada de juveniles que hizo historia en Tercera de la mano de Miguel Ignomiriello.
LA TERCERA QUE MATA
El presente del Pincha a comienzos de los 60’ no era el mejor, y por eso en 1962 Mariano Mangano sumó a Don Miguel para que trabaje en Inferiores. Los resultados se vieron rápidamente, y para 1965 se vio reflejado en un equipo muy recordado.
Si bien Estudiantes supo tener grandes equipos en Primera a lo largo de la historia, en Tercera ninguno es recordado tanto como aquel que en 1965 se llevó el título con 53 puntos en 34 partidos disputados, producto de 24 victorias, 5 empates y 5 derrotas.
Varios de sus jugadores titulares subieron a Primera en el transcurso de ese año, pero el equipo siguió ganando sin hacer caso a las bajas. La vuelta olímpica llegó el 14 de diciembre, con una contundente goleada sobre Independiente por 5 a 1.
La importancia de ese equipo en el club la graficó el propio Carlos Bilardo, quien hace tiempo contó que para firmar su contrato debió esperar a los dirigentes: “Nos vamos a ver a la ‘Tercera que Mata’, me dijeron. No entendía nada, pensé que se iban al cine a ver una película”.
EL EFECTO ZUBELDÍA
El 18 de abril de 1965 Don Osvaldo Zubeldía tuvo su debut en la Primera de Estudiantes. El resultado no fue el esperado, ya que el equipo ese día caería por 2 a 0 ante Rosario Central en 1 y 57, pero los resultados no tardarían en hacerse presentes.
Ese primer equipo fue: Juan Oleynicky; Rubén Cheves, Miguel López, Oscar Malbernat y Enry Barale; Raúl Madero y Carlos Bilardo; Ángel Nardiello, Luis Leeb, Eduardo Flores y Juan Ramón Verón. Cuatro de esos nombres estuvieron presentes en Manchester.
En ese torneo el Pincha contó con la llegada de tres futbolistas que serían claves a futuro: Bilardo, claro está, fue uno de ellos, al arribar desde Deportivo Español, pero también lo fueron Alberto Poletti desde Sacachispas y Marcos Conigliaro proveniente de Chacarita.
Ese equipo que venía de ser 14° en 1964 finalizó 6° en el primer año de Zubeldía como DT, y ya sin refuerzos para 1966 pero con varios chicos de la cantera como Ramón Aguirre Suárez, Juan Echecopar y Eduardo Manera, repitió la buena campaña y culminó 7°.
HISTÓRICO: CAMPEÓN DEL METROPOLITANO
Después de dos años de gestación finalmente en 1967 llegó la hora de la explosión. Sin nuevos nombres de peso, más allá de la llegada de Felipe Ribaudo desde Ferro, el Pincha realizó una gran campaña en la Zona A, con 29 puntos en 22 partidos gracias a 11 victorias, 7 empates y 4 caídas.
Con esos números consiguió avanzar a Semifinales como segundo de grupo, y una vez allí protagonizó uno de los partidos bisagra de la historia del club: el famoso 4 a 3 sobre Platense en el que perdía por 3 a 1 con un hombre menos y consiguió marcar tres tantos en diez minutos.
Ya en la Final el Pincha se enfrentó ante el equipo sensación, el Racing de Juan José Pizzutti, que venía de ser campeón en 1966 y que veinte días más tarde se consagraría campeón de América. Sin embargo aquel 6 de agosto Estudiantes fue un León, y ganó por 3 a 0.
El once titular de aquel día fue: Alberto Poletti; Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suárez, Carlos Pachamé y Hugo Spadaro; Carlos Bilardo, Raúl Madero y Juan Echecopar; Felipe Ribaudo, Marcos Conigliaro y Juan Ramón Verón. Todos ellos serían campeones en Manchester.
SUBCAMPEÓN, INVICTO Y A LA COPA
Nada de todo lo que vino después hubiera sido posible sin continuidad. Luego de aquel título histórico el Pincha redobló la apuesta y peleó mano a mano el Nacional frente a Independiente, siendo subcampeón invicto. Ese segundo puesto le dio el boleto a la Copa Libertadores de 1968.
Con 24 puntos en sus 15 partidos disputados, como producto de 9 victorias y 6 empates, aquel equipo Estudiantil se convirtió en el único que consiguió ser subcampeón sin perder un solo partido. Ese record, al día de hoy, continúa vigente.
En la fecha decisiva el Pincha derrotó a River por 2 a 1, pero necesitaba una derrota de Independiente para tener aspiraciones de repetir el título obtenido en el Metro, y eso estuvo muy lejos de suceder: el Rojo goleó a Racing en el clásico por 4 a 0 y levantó la Copa.
Para el Pincha, sin embargo, más allá del récord y a pesar de la bronca de haber quedado a las puertas de un nuevo título, ese subcampeonato fue positivo: le posibilitó por primera vez en la historia clasificar a esa copa con la que sintió un amor a primera vista.
ESTUDIANTES DE AMÉRICA
Si aquel 27 de enero de 1968, en la previa del debut entre Independiente y Estudiantes por el Grupo 1 de la Copa Libertadores, hubo alguien que pensó que podía estar en presencia del futuro campeón, seguramente lo haya hecho con la mirada puesta en el Rojo.
Sin embargo el Pincha ganó ese día en Avellaneda y a partir de allí no se detuvo: con 5 victorias y 1 empate avanzó como primero de un grupo en el que también estaban Deportivo Cali y Millonarios, para enfrentar a Universitario y volver a verse con Independiente en Segunda Fase.
Allí el León se tomó revancha del Nacional perdido y pasó como primero eliminando a ambos rivales, a pesar de perder en Perú en su primera presentación. Ya en Semis el Pincha dejó en el camino a Racing, en una serie que necesitó de un tercer partido.
Lo que pasó en la Final es harto conocido: el elenco Albirrojo se llevó el primer duelo pero Palmeiras se impuso en el segundo y, por las reglas de la época, forzó un tercer partido en cancha neutral que el 16 de mayo fue para el León por 2 a 0 en el Centenario de Montevideo.
Entre agosto de 1967 y octubre de 1968 Estudiantes marcó un antes y un después. De ser el primer equipo chico campeón en el profesionalismo, el Pincha pasó a conquistar América y luego el Mundo en tan solo catorce meses, reescribiendo sin dudas la historia del fútbol de AFA.







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